Historias de un Coleccionista

Por Luis C. López Morton Z.

Nice shirt! (¡bonita camisa!), le dije al Embajador de Estados Unidos en nuestro país cuando me lo encontré hace unos sábados por la mañana revisando lo que se iba a subastar ese día.

Horas más tarde, el embajador puso en su cuenta de twitter que había recibido muchos comentarios muy buenos de la camisa que traía puesta ese día y también comentó que la había comprado en Nantucket (Massachusetts), que la marca de la camisa era “Rowing Blazers”, ¿por qué me gustó la camisa? Por el bordado al frente del lado izquierdo de un Dios Azteca multicolor, muy fino y bien hecho.

Busqué en internet “Rowing Blazers” y para mi beneplácito vi que había una tienda en Los Ángeles, por lo que me lo apunté para cuando fuera. Y es así que después de visitar la Villa Getty sobre la que platiqué la semana pasada, mi hijo Ted y yo tecleamos la dirección en el GPS del Mustang blanco rentado y siguiendo las instrucciones llegamos a la tienda “Rowing Blazers” en un pequeño centro comercial en Brentwood, Santa Mónica.

El local de la tienda es muy pequeño, está compartido a la mitad con la oficina postal de esa zona. Abriendo la puerta de la calle se entra a un pasillo que del lado izquierdo es el mostrador de correos, venden timbres postales, sobres y en el que también se deja la correspondencia y los paquetes. Del otro lado hay una pared muy alta con estantes pintados color azul muy clarito, llenos de mercancía de piso a techo, camisetas, gorras, pantalones, camisas, sweaters, mochilas, todo muy bien arreglado por colores y modelos, todo con estilo “preppy” (como dicen, de la subcultura de vestirse como clásico universitario de la “Ivy League” de la costa este americana, aunque ya en esta época con un toque más “punk”); además de la ropa hay libros de segunda mano de diferentes temas como caballos de carrera, polo, barcos de vela, yates, libros infantiles y algunos otros objetos vintage como banderines de universidades, trofeos, muñecos de Babar el elefante, escudos. De lado del mostrador, donde se dejan las cartas, hay una vitrina que tiene relojes vintage, correas para reloj (Nato Strap se llaman y son de tela de nylon de varios colores) y en una esquina están los sacos y camisas para remo –por eso el nombre de Rowing Blazers–.

Luego luego encontré la camisa que buscaba, había de dos modelos de Dioses Aztecas, una con Tezcatlipoca y la otra con Xipe Tótec; las camisas son fabricadas y bordadas en Francia por la marca Sports d’Époque que hacen camisas con modelos antiguos de rugby. La encargada de la tienda nos comentó que de la camisa que queríamos había más con otros bordados de otros dioses: Tláloc, Huitzilopochtli, Quetzalcóatl, Tepeyóllotl, pero no las tenían en ese momento. Pregunté que a quién se le había ocurrido la idea y nos dijo que al dueño de Rowing Blazers, quien además de haber pertenecido tres veces al equipo de remo de los Estados Unidos, campeón en Henley Royal Regatta, autor de libros, era arqueólogo. La idea de los dioses de las camisas la encontró en las imágenes del Códice Borgia. Este códice lo redescubrió Alejandro von Humboldt en 1805, entre las pertenencias del Cardenal Stefano Borgia. Hoy en día, el códice se encuentra en la Biblioteca Apostólica de la Ciudad del Vaticano.

Compré las camisas, una para cada uno de mis tres hijos y una para mí, Ted además compró un sweater blanco para jugar cricket y una correa para su Rolex vintage, yo me quedé con ganas de comprar más cosas, pero ya será en otra ocasión.

 

Al día siguiente (domingo) fuimos a visitar el Getty Center y nuevamente quedamos sorprendidos porque lo único que pagamos fueron veinte dólares por dejar el coche en el estacionamiento subterráneo del complejo, el cual está muy bien organizado. Saliendo del estacionamiento se llega a un lugar para tomar un trenecito (Tram) que sube la colina para llegar a donde se encuentra el centro que está construido en 700 acres (2,832,799 metros cuadrados), diseño de Richard Meier & Partners, dicho diseño se concursó en 1984 y se inauguró en 1997; construirlo costó más de un billón de dólares. Se trata de seis edificios de estilo modernista realizados en mármol travertino y metal blanco que albergan el museo, los centros de investigación, biblioteca, un instituto de conservación de arte, una escuela de manejo de museos, el instituto digital de información y el instituto de educación del arte.

El Tram lleva música muy agradable mientras va subiendo, llegamos y saliendo del tren lo primero que veo es una escultura de Aristide Maillol (1861-1944) que se llama L’Air de 1938, se encuentra en una de las terrazas frente al edificio principal, que es el museo. Nos acercamos y leemos la placa que invita a los visitantes a que se tomen una fotografía colocándose en la misma posición de la escultura, como si estuviera uno recostado de su lado derecho, como barriéndose en un partido de futbol. Tomamos solamente la foto de la escultura.

Subimos la escalinata que se encuentra a un costado de las terrazas y llegamos al edificio principal, a un hall muy grande donde están los mostradores de información y de guías. Empezamos el recorrido, vemos la escultura Mujer Parada de 1960 de Alberto Giacometti (1901-1966) y nos tomamos la foto.

Visitamos prácticamente todas las salas viendo pinturas, esculturas, dibujos, manuscritos iluminados, mucha fotografía del siglo XIX y del XX, muebles franceses. Tuvimos suerte de ver las adquisiciones recientes (2019) del Getty y una de las más importantes fue la compra en subasta en Christie’s Nueva York de 17 anillos Romanos, Etruscos y Griegos, parte de la colección del anticuario romano Giorgio Sangiorgi (1886-1965); también compraron una pintura que representa a la Virgen y el Niño con Santa Isabel y San Juan Bautista, obra de alrededor de 1540-45 pintada por Bronzino (Agnolo di Cosimo di Mariano Tori) (1503-1572) francamente hermosa.

Vimos además una exposición de fotografía llamada “UNSEEN (Invisible): 35 años de coleccionar fotografía” en la que muestran material nunca antes expuesto. En una de las salas nos fotografiamos con una pintura muy importante para nosotros, se trata del óleo sobre tela del gran subastador James Christie (1730-1803) pintada por Thomas Gainsborough (1727-1788) y que por razones del destino no está en la Casa de Subastas Christie’s donde debiera de estar, recibiendo a los compradores.

Un poco antes de la visita al Getty Center fue que nos enteramos de la trágica muerte de Kobe Bryant en su helicóptero en Calabasas, muy cerca de donde nos encontrábamos. Cada vez que escuchemos sobre este suceso nos va a recordar el Getty que fue donde nos enteramos.

Por último, pasamos a la tienda del museo ya sin comprar nada, volvimos a bajar en el Tram que nuevamente tenía una música muy agradable y muy satisfechos de haber visto tal cantidad de maravillas.

Vinos de Colección, Uso Diario y Destilados

Un dato curioso sobre el Macallan 1946 Select Reserve

Esta semana queremos presentarles un dato curioso sobre la botella de Macallan 1946 Select Reserve que formará parte de nuestra próxima subasta de Vinos de Colección, Uso Diario y Destilados.

Antes de eso, recordemos brevemente que Macallan fue fundada en 1824 sobre la meseta del río Spey, ubicada al noroeste de Escocia por el agricultor Alexander Reid. Este licor característico por su forma de producción en el que los alambiques, los barriles de vino de jerez español y posteriormente el uso de los barriles de bourbon son parte fundamental para la elaboración del aclamado whisky.

En este caso la botella de 1946 Select Reserve de 52 años de Macallan, es un whisky muy lujoso descrito como el “Rolls Royce” de los destilados, lo cual se debe a que se utilizó turba (carbón ligero, esponjoso y de aspecto terroso que se forma en lugares pantanosos debido a la descomposición de restos vegetales) en lugar de carbón por los estragos de la Segunda Guerra Mundial dando como resultado un destilado único de calidad.

Este Macallan especial fue destilado en 1946, donde maduró durante más de medio siglo en barricas de roble que habían contenido jerez; en el barril número 463 que perteneció a las ediciones Fine & Rare de la destilería.

Años más tarde Macallan presentó este whisky en una hermosa caja de madera con cerradura, llave y certificado de autenticidad que corresponde a la botella 684 armado por el Distillery Manager David G. Robertson el 1 de mayo de 1998. La sencillez de su envase refleja clase y elegancia.

Los conocedores en destilados que tuvieron la suerte de probarlo han declarado que es un whisky asombroso para deleitar el paladar y para darle un toque elegante a sus colecciones.

Los invitamos a conocer este lote especial en la exposición de la Subasta de Vinos de Colección, Uso Diario y Destilados del lunes 26 de febrero al viernes 3 de marzo en un horario de 10:00 a.m. a 6:30 p.m. en nuestro salón de subastas de Monte Athos 179, Lomas de Chapultepec. Asimismo, esperamos contar con su presencia el día de la subasta, que se llevará a cabo el 4 de marzo a las 6:00 p.m. en el mismo sitio.

Joyería y Relojes

La historia que no sabías de los relojes de bolsillo

Desde el invento del reloj de sol en la Antigüedad con los egipcios y el uso de las clepsidras en Grecia, el hombre siempre ha buscado la forma de dominar el tiempo. El avance del reloj se debió a la necesidad práctica que exigía cada época, con ello el desarrollo tecnológico trajo un sin fin de herramientas que ayudaría al mercado urbano e industrial que carecían de precisión y productividad.

Algo que a lo mejor y desconocemos, es que el uso de los relojes de bolsillo nacieron como artículos de lujo como parte de la vestimenta en Europa en el siglo XVI por Carlos II de Inglaterra. En un principio los relojes de bolsillo se ajustaban a la ropa o se usaban alrededor del cuello con finas cadenas; eran objetos muy pesados y un poco grandes, los cuales estaban elaborados de latón en forma de cilindro y normalmente se acostumbraba grabar las iniciales de los portadores en las tapas de dichos objetos a manera de decoración. Igualmente, solo tenían una manecilla para indicar la hora y no contaban con cubierta de vidrio, sino que tenían una tapa de latón con una bisagra.

Poco después, la forma del reloj de bolsillo evolucionó a una figura más redonda donde fueron conocidos como los huevos de Núremberg; estos relojes se convirtieron en un gran auge entre la burguesía, en el que se crearon diferentes modelos, como: flores, insectos, frutas, estrellas, etc y se agregaron elementos como el cristal para cubrir la carátula del las manecillas del reloj.

En el siglo XVIII, se empezaron a producir relojes con el escape de áncora, este mecanismo hizo que los relojes fueran mucho más precisos, manteniendo una precisión de más o menos un minuto al día. Hoy en día es el mecanismo más utilizado en los relojes mecánicos.

Por otro lado, los relojeros tenían la enorme tarea de descifrar el problema para poder calcular la longitud, pues en esta época las coordenadas no eran exactas y claras, por lo que comprometía la seguridad de la navegación transoceánica. Los conflictos de las potencias navales por dominar las rutas comerciales eran tan delicadas como para hacerlas un problema de Estado; una breve desviación o incluso un mal manejo de las coordenadas eran suficientes para acabar con la diplomacia entre países. Dado a este gran inconveniente, en 1759 John Harrison, relojero inglés, creó el primer cronómetro para los marinos, donde el diseño redondo reducido y preciso de este objeto marcaba el punto de partida exacto de un puerto a otro y que permitía fijar la posición exacta del barco. Tras el invento del cronómetro, también fue utilizado como un utensilio para la observación astronómica.

Los relojes siempre fueron un símbolo característico que definía la posición social y económica de la población, sin embargo a mitad del siglo XIX con el desarrollo de los ferrocarriles se empezaron a usar mucho más los relojes de bolsillo, en el que se incorporaron las funciones del cronómetro con la del reloj para facilitar la llegada de los trenes. Estos relojes presentados en números arábigos sin tapa que contaban con una precisión de 30 segundos y eran usados por los jefes de cada estación ferrocarrilera.

Por último, un dato curioso es que los relojes de bolsillo eran artículos elegantes para los hombres, mientras que las mujeres a finales del siglo XIX utilizaban los relojes de pulso. No obstante, a principios del siglo XX con la Primera Guerra Mundial se dejaron de utilizar los relojes de bolsillo ya que no eran prácticos de portar en combate. Con ello, los hombres comenzaron a utilizar los relojes de pulso para la guerra y poco a poco por la comodidad que esto generó se popularizó este formato en ambos sexos.

Hoy en día los relojes siguen siendo un símbolo importante que marca el estatus de las personas. Seguro en casa, algunos tenemos relojes que nos han sido heredados por nuestros padres y nuestros abuelos que cuidamos o los consideramos como objetos que marcaron una década.

En nuestra próxima subasta de Relojes y Joyería de Nacional Monte de Piedad, que se llevará a cabo este miércoles 19 de febrero a partir de las 6:00 p.m. en nuestro salón de subastas de Monte Athos 179, Lomas de Chapultepec les presentamos una colección increíble de algunos relojes de bolsillo que marcaron las diferentes épocas que se describieron en este artículo.
De igual manera, los invitamos a visitar la exposición donde podrán ver estos emblemáticos modelos de lunes a viernes a partir del miércoles 12 al martes 18 de febrero en un horario de 10:00 a.m. a 6:30 p.m. en el mismo sitio.

ANTIGÜEDADES

Jesús Reyes Ferreira “Chucho Reyes” como coleccionista de antigüedades

Nacido en Guadalajara Jalisco en 1880, Jesús Reyes Ferreira, mejor conocido como Chucho Reyes fue un pintor icónico por tener una visión contemporánea adelantada a su época, en la que resaltaba la cultura popular mexicana. Curiosamente, aunque muchos lo conocemos por sus locas pinturas, Chucho Reyes fue uno de los grandes coleccionistas y anticuario mexicano.

Su gusto por las antigüedades se originó por la influencia de su padre Buenaventura de los Reyes y Zavala; anticuario de oficio y un asiduo coleccionista. Como herencia, su padre le dejó un conjunto de piezas selectas, algunas provenientes de los antepasados de su familia.

En 1930, Reyes se estableció en una casona ubicada en la colonia Juárez de la CDMX, el cual sería el principio de su periodo creativo como artista y anticuario. Tras la profunda remodelación de su nuevo hogar, Chucho Reyes convirtió su casa en un espacio desbordante de creatividad y color, en la que acrecentó su colección que incluyó arte popular, religioso y oriental, así como marfiles, platería, documentos y artefactos que adquiría en el mercado de la Lagunilla.

Su casa fungía como museo, taller o anticuario. Reyes curó cada recámara con el objetivo de crear espacios únicos que solían estar sujetos a una temática diferente de unos con otros. Su gusto por lo caótico, barroco y colorido llamó la atención de grandes arquitectos y artistas como Mathias Goeritz y Luis Barragán, a lo que lo llevó a aconsejar la gama cromática de las famosas Torres de Satélite de Goeritz.

El estudio de la producción de un artista invariablemente implica conocer sus experiencias personales y sus aficiones individuales. Los objetos que forman parte de la vida cotidiana de cada autor y todavía más importante aquellos a los que guarda un afecto particular, suelen echarnos luz sobre sus propias obras. En el caso de Reyes, el halo religioso con un tratamiento moderno que lo caracteriza, proviene del estudio que le dedicó a las antigüedades.

Te invitamos a conocer algunas de estas piezas que formaron parte de la colección de Chucho Reyes en la exposición de la Subasta de Antigüedades a partir del jueves 20 al miércoles 26 de febrero en un horario de lunes a viernes de 10:00 a.m. a 6:30 a.m. y del sábado 22 al domingo 23 en un horario de 11:00 a.m. a 2:00 p.m.

Consulta el catálogo de esta subasta que se llevará a cabo el miércoles 26 de febrero a partir de las 6:00 p.m. en el salón de subastas de Monte Athos 179, Lomas de Chapultepec en nuestra página web de mortonsubastas.com

Libros y Documentos

La muerte descrita por Joaquín Bolaños

En la Subasta de Libros y Documentos de las Intervenciones en México tendremos una rara edición de la obra de Joaquín Bolaños, La Portentosa Vida de la Muerte, Emperatriz de los Sepulcros, Vengadora de los Agravios del Altísimo, y Muy Señora de la Humana Naturaleza (lote 309), texto que es considerado como “Una de las primeras obras en retratar la muerte en la literatura mexicana» y «La primera calavera en forma escrita».

La importancia de esta obra reside en la rareza de esta edición que data de 1792, la cual ha sido considerada uno de los primeros bocetos novelísticos en México. En su texto Joaquín Bolaños, quien era un fraile franciscano, invitaba a los creyentes a evaluar muy bien sus pensamientos antes de convertirlos en acciones, advierte al lector a hacer un acto de contricción, con representaciones de una muerte danzante ruda y magistralmente representada por una serie de grabados al aguafuerte de la autoría de Francisco Agüera. La obra utiliza el lenguaje humorístico para replantear y moralizar la conducta de la sociedad de acuerdo a los preceptos cristianos con el uso retórico del temor a la muerte, de acuerdo a los cambios que históricos y políticos que sufría México a mediados del siglo XVIII.

A través de este estudio novelístico que ofrece Joaquín Bolaños es posible experimentar la cosmovisión mexicana de la época. Esta edición de La Portentosa Vida de la Muerte, sólo registra tres ejemplares vendidos en subasta, por lo que su presencia en esta selección que Morton Subastas ofrece representa una excelente oportunidad de agregar a su colección una pieza importante en la historia de México, difícil de encontrar en la actualidad.

Subasta de Oportunidades

Todos los sábados, Morton Subastas ofrece una subasta dedicada a las artes decorativas. Estos objetos o lotes resguardan grandes historias listas para trazar nuevas. 

En nuestra subasta del próximo sábado 22 de febrero tendremos una llamativa sección de pintura donde podrás conocer obra de importantes artistas como Trinidad Osorio, Fanny Rabel, Gustavo Montoya, entre otros. Igualmente, contaremos con una gran variedad de vajillas de porcelana originarias de Alemania, Japón, Estados Unidos e Inglaterra características del siglo XX. 

Por otro lado, tendremos una hermosa comoda francesa estilo Napoleón III muy atractiva en precio especial, así como una colección clásica de pipas, diferentes kits de material fotográfico del siglo XX y joyería de calidad para regalar que solo podrás encontrar en esta subasta. 

Para más información, consulta el catálogo digital y llévate alguno de estos lotes increíbles a tu hogar.

Dr. Atl

Quizá el nombre de Gerardo Murillo no cause mucho revuelo entre los lectores de esta publicación, sin embargo el de Dr. Atl sin duda lo hará. Este artista mexicano es una pieza clave en la historia del arte en nuestro país.

Desde muy joven Dr. Atl experimentó una fascinación hacia las artes, que lo llevó a estudiar esta disciplina en la ciudad de Guadalajara de donde él fue oriundo, para poco después incorporarse a la matrícula de una de las escuelas de arte más importantes del país, la Escuela Nacional de Bellas Artes.

Tras obtener una beca otorgada por el gobierno de México continuó sus estudios en Europa, adquiriendo influencias de las vanguardias artísticas europeas además de  participar en protestas políticas y sociales en contra de la tiranía gubernamental que afectaba en ese entonces a los más desprotegidos.

Más tarde en México, en vísperas de la revolución, se alió con Venustiano Carranza y fue aprehendido poco tiempo después, pero escapó y vivió algún tiempo en la calle para después instalarse en el Convento de la Merced, donde compartía techo con el portero. Empezó a pintar de nuevo y conoció a Carmen Mondragón, a quien posteriormente le pondría el nombre Nahui Olin, con quien tuvo una corta pero tormentosa relación. La vena política de Dr. Atl estuvo presente en todos los aspectos de su vida, menos en sus pinturas. Desmenuzó los volcanes, el cielo y los paisajes que los rodeaban, pasando horas explorando parajes.

Descrito también como botánico, yerbero, astrólogo y hechicero por su alumno y amigo Diego Rivera, dedicó gran parte de su vida a rendirle tributo a la naturaleza nacional, incluso cuando le amputaron la pierna derecha y no pudo escalar más. Siempre se las arregló para sobrevolar México y capturar los paisajes desde las alturas en busca de las mejores postales.

Un hombre con energía, de personalidad rica y compleja, quien a pesar de su condición física nunca perdió el espíritu explorador, falleciendo en plena actividad artística el 15 de agosto de 1964. Actualmente su herencia plástica forma parte de importantes colecciones privadas y toda su obra ha sido declarada Monumento Artístico e Histórico.

¿Tienes alguna duda?: