Historias de un Coleccionista

Luis C. López Morton
 Custodios de la historia

Los bienes patrimoniales, muebles e inmuebles, están tipificados y protegidos en los términos que señala la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos (6 de mayo de 1972; texto vigente de la última reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación, 16 de febrero de 2018) y el Reglamento de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos (8 de diciembre de 1975; texto vigente de la última reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación, 8 de julio de 2015).

En los calificados como arqueológicos se consigna:

ARTICULO 27. – Son propiedad de la Nación, inalienables e imprescriptibles, los monumentos arqueológicos muebles e inmuebles.

ARTICULO 28. – Son monumentos arqueológicos los bienes muebles e inmuebles, producto de  culturas anteriores al establecimiento de la hispánica en el territorio nacional, así como los restos humanos, de la flora y de la fauna, relacionados con esas culturas.

ARTICULO 28 BIS. – Para los efectos de esta Ley y de su Reglamento, las disposiciones sobre monumentos y zonas arqueológicos serán aplicables a los vestigios o restos fósiles de seres orgánicos que habitaron el territorio nacional en épocas pretéritas y cuya investigación, conservación, restauración, recuperación o utilización revistan interés paleontológico, circunstancia que deberá consignarse en la respectiva declaratoria que expedirá el Presidente de la República.

                Artículo adicionado DOF 13-01-1986

En Morton Subastas estamos siempre envueltos en toda suerte de pasiones e historias. Cada objeto tiene alma, trayecto y al parecer un destino. Con frecuencia recibo cartas y solicitudes llenas de nostalgia y algunas con dolor sobre joyas, obras, relojes y objetos decorativos que fueron robados, perdidos o arrancados de las manos de quien se considera su legítimo dueño. Dibujos a lápiz, descripciones detalladas llenas de carga emotiva y del significado personal de los objetos para quienes los echan en falta, con el objetivo de que los busquemos en nuestros catálogos y los encontremos entre los cientos de lotes extraordinarios que recibimos día a día.

Esto mismo sucede cuando se trata de objetos de carácter histórico, y que de alguna manera eufemística son llamados “monumentos históricos”, que en términos jurídicos son descritos, en los artículos 35 y 36 del ordenamiento citado:

ARTICULO 35. – Son monumentos históricos los bienes vinculados con la historia de la nación, a partir del establecimiento de la cultura hispánica en el país, en los términos de la declaratoria respectiva o por determinación de la Ley.

                ARTICULO 36. – Por determinación de esta Ley son monumentos históricos:

  1. Los inmuebles construidos en los siglos XVI al XIX, destinados a templos y sus anexos; arzobispados, obispados y casas curiales; seminarios, conventos o cualesquiera otros dedicados a la administración, divulgación, enseñanza o práctica de un culto religioso; así como a la educación y a la enseñanza, a fines asistenciales o benéficos; al servicio y ornato públicos y al uso de las autoridades civiles y militares. Los muebles que se encuentren o se hayan encontrado en dichos inmuebles y las obras civiles relevantes de carácter privado realizadas de los siglos XVI al XIX inclusive.
  2. Los documentos y expedientes que pertenezcan o hayan pertenecido a las oficinas y archivos de la Federación, de las entidades federativas o de los Municipios y de las casas curiales.

                Fracción reformada DOF 19-01-2018

III. – Los documentos originales manuscritos relacionados con la historia de México y los libros, folletos y otros impresos en México o en el extranjero, durante los siglos XVI al XIX que, por su rareza e importancia para la historia mexicana, merezcan ser conservados en el país.

  1. Las colecciones científicas y técnicas podrán elevarse a esta categoría, mediante la declaratoria correspondiente.

La amplitud de la definición de “monumento histórico” resulta tan abierta que puede referirse a cualquier cosa, todo dependerá de quién interprete esta fórmula general y permisiva: lo mismo un botón de plata, un rebozo, un pequeño cofre o bargueño, un libro de oración o hasta la primera edición de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Sin embargo, la misma Ley consigna:

ARTICULO 16. – Los monumentos históricos o artísticos de propiedad particular podrán ser exportados temporal o definitivamente, mediante permiso del Instituto competente, en los términos del Reglamento de esta Ley.

Estos bemoles tienen que ver con la riqueza artística y cultural del país en el que vivimos, inabarcable. También con los paradigmas y sistema de creencias con los que hemos conformado nuestra identidad, pero algunos de ellos, como sucede con toda prescripción, son superados por la realidad, vuelven a su condición de hipótesis, pues no son el mundo.

Es el caso del arte sacro católico, no todo proviene de iglesias o conventos; muchas familias novohispanas mandaban a hacer sus propias obras para los oratorios de sus residencias o las capillas de sus haciendas. Si a este origen estrictamente privado, como práctica de encargos y comisiones desde el siglo XVI, le sumamos el desconcierto y caos generado con la expulsión de los jesuitas (1767) en el orbe de Carlos III, posteriormente los saqueos en el río revuelto de la guerra de Independencia (1810-1821) y de la guerra de Reforma (1856-1859), se comprenderá la enorme complejidad de las posesiones y propiedades de los bienes de arte religioso. Así que para acreditar ilícitos en la materia se requiere de procesos jurídicos formales, denuncias, que reposen sus argumentos en la existencia básica de catálogos, inventarios y registros, levantamientos técnicos de las obras, de su localización y su proveniencia. Con nada de eso se cuenta, la información cuando hay, es fragmentaria, de modo que la tarea de custodia y salvaguarda del patrimonio de la nación impone desafíos descomunales.

En materia internacional todavía es más complejo, porque normalmente somos incompetentes para acreditar la desaparición de piezas, indicar las fases de los procedimientos de recuperación, la constancia de su membresía en acervos y repositorios institucionales públicos. Por lo que la tasa de bienes, sobre todo arqueológicos, que recupera el Estado mexicano, es ridícula frente a las repatriaciones que sí logran las autoridades de Perú y Guatemala.

Por todo lo anterior, estoy convencido de que, si se pretenden proteger los bienes nacionales, identitarios de nuestra cultura, será preciso el esfuerzo conjunto de las tres instancias de gobierno, si bien la materia sea federal, los distintos poderes en sus ámbitos de competencia, y sin duda quienes se dedican legítimamente al mercado del arte en los términos de ley, y, por supuesto y de manera protagónica, los coleccionistas. Sin el concurso de todos ellos sería un salto al vacío. En este sentido, debe modificar la percepción de algunos académicos y servidores públicos que desdeñan y estigmatizan a los particulares que cuentan en sus haberes con objetos valiosos y representativos de nuestro patrimonio. Los coleccionistas son parte importante para conocer nuestra historia. Son arqueólogos del presente y se dedican a adquirir piezas únicas de platería, arte popular, arte moderno, libros y documentos y con ello articulan una historia que de otra manera no conoceríamos. El comercio de estos objetos hace posible que así sea y que incluso se conserven al tener un valor trascendente, al que la gente sí le concede y reconoce importancia económica, social y cultural.

Claro que la tienen, pero la posibilidad de venderlos, atesorarlos o comprarlos, permite que en nuestro breve paso por la vida seamos sus custodios.

Por los argumentos esgrimidos es difícil demostrar la propiedad de distintos bienes. Rara vez o no siempre guardamos facturas o comprobantes de compra. En el caso de antigüedades con mayor razón. No hay manera de demostrar fehacientemente que algo nos pertenece y por ello es fácil caer en acusaciones o confusiones. Esto sucede en particular cuando se trata de herencias.

Con todo esto reitero que hay varios problemas a resolver, como la falta de inventarios en iglesias, museos, bibliotecas e incluso legados familiares. Asimismo, precisamos de ordenamientos directos, contundentes, más claros para evitar el mercado negro y brindar certidumbre jurídica a vendedores y compradores. También dejar de satanizar a las casas de subastas, como la mía, o galerías de arte y antigüedades e intermediarios que se ven víctimas de estos vacíos y que en el fondo tenemos una enorme vocación por la conservación patrimonial. Estamos conscientes del valor simbólico y económico de los objetos.

A autoridades de procuración de justicia, de los institutos nacionales de especialidad (INAH e INBA), ministerios públicos y jueces, hay que recordarles porque pareciera que lo ignoran, en Morton Subastas sólo somos intermediarios entre particulares (el que vende y el que compra), pero eso no quiere decir que no estemos comprometidos con nuestros clientes y sus historias personales. Sabemos lo que sus bienes significan y que muchas veces tienen que deshacerse de ellos por cuestiones de fuerza mayor, y es este negocio uno de los pocos, sino es que el único, que puede convertir los objetos de su casa en dinero en efectivo.

En este escenario, lo que hacemos en la casa de subastas es publicar los catálogos y distribuirlos de manera pública, así como pagar un servicio al que se inscriben todas las casas de subastas y galerías de prestigio del mundo, una herramienta llamada The Art Loss, que revisa nuestros catálogos y da aviso a las autoridades si encuentra alguna inconsistencia o tiene reporte de alguna pieza como robada de algún lugar, ya sea museo, iglesia, colección, etc.

De esta manera, a lo largo de más de 30 años en que mi negocio ha operado, nos ha sido posible devolver algunas piezas robadas a la nación. Repartir herencias sin pleitos innecesarios dividiendo cifras económicas y no jarrones, y entregar en manos de verdaderos interesados objetos que reciben una segunda oportunidad de sobrevivir y continuar su destino.

Para quien no conoce estos procesos y no ama el arte y la belleza como todos los que laboramos en Morton Subastas, es fácil juzgar y crearse una opinión sin sustento.

Recorrido virtual por la exhibición de la Subasta de Arte Latinoamericano

Acompaña a Constanza Infante, especialista del Departamento de Arte Moderno en el recorrido virtual de la exhibición de los lotes más importantes de la Subasta de Arte Latinoamericano.

Asimismo, de click para ver el conversatorio del pasado jueves 11 de junio que realizó nuestra especialista del Departamento de Arte Moderno, Constanza Infante  con los especialistas invitados: Adolfo Cantú, Martín Béjar y Miguel Ángel Muñoz en el marco de la Subasta de Arte Latinoamericano.

Subasta jueves 18 de junio del 2020 | 7:00 p.m. | Subasta a puerta cerrada | Catálogo digital | Ofertas en ausencia, al teléfono o fija, favor de enviar un correo electrónico a ofertasenausencia@mortonsubastas.com indicando el lote de su interés | Participa en línea 

Recorrido virtual por la exhibición de la Subasta de Piezas de la Colección del Restaurante Sir Winston Churchill´s

Acompaña a Alejandro Sánchez, Gerente del Departamento de Artes Decorativas en el recorrido virtual por la exhibición de la Subasta de Piezas de la Colección del Restaurante Sir Winston Churchill´s.

Subasta a puerta cerrada | miércoles 17 de junio | 6:00 p.m. | Participa en línea | Catálogo digital | ofertas en ausencia, fija o al teléfono, favor de enviar un correo electrónico a ofertasenausencia@mortonsubastas.com indicando el lote de su interés.

La Diosa Reivindicada y una Vida de Investigación de Roberto L. Mayer

México es una nación con una indudable riqueza cultural que ha atraído a un sinfín de viajeros en busca de tesoros espirituales y abundancia estética. Un claro y destacado ejemplo es el del artista italiano Pedro Gualdi, quien llegó a México alrededor de 1838 pintando escenarios para la ópera italiana y que, sin embargo, permaneció durante 10 años en este país.

Como producto de su estancia, vio la luz un álbum de vistas mexicanas, enfocado sobre todo en la arquitectura de la capital. Publicado en 1841 bajo el título de “Monumentos de Méjico”, fue una edición impresa en México, lo que lo hace aún más destacado, pues, aunque diversos artistas, de la talla de Carl Nebel y Daniel Thomas Egerton, también produjeron álbumes sobre México, el trabajo final se consolidaba en imprentas extranjeras.

La obra de Gualdi se encuentra en nuestra “Subasta de Libros de Exploración y Viajeros, Mapas y Vistas, Incluye Colección de la Biblioteca de Roberto L. Mayer” del 23 de junio, siendo el Lote 195 y justamente forma parte de la colección del Ing. Roberto L. Mayer, por lo que no es casual encontrarnos con su texto “Los Dos Álbumes de Pedro Gualdi”, publicado por el Instituto de Investigaciones Estéticas en el año de 1996. En esta publicación Roberto L. Mayer realiza un minucioso estudio sobre las dos ediciones que se publicaron en 1841. En primer lugar destacan las diferencias en las portadas, mientras en la primera edición se presenta como «Obsequio a los señores abonados» puesto que Gualdi publicó paulatinamente las láminas, siendo la entrega final, la portada, gratuita; en la segunda edición el texto reza: «Se vende en casa de los Editores», debido a que ya contaba con financiamiento por parte de Massé y Decaen. Las consecuencias de este cambio se encuentran enumeradas en la descripción de la pieza en nuestro catálogo y, por supuesto, con mayor detalle en el trabajo de Roberto L. Mayer.

Por otra parte, existe un detalle muchas veces imperceptible en el álbum de Gualdi, que tiene que ver con la lámina del Interior de la Universidad de Méjico, en la cual representa de manera gráfica el sincretismo existente entre los pueblos originarios y los principios impuestos a partir de la colonización española. Por un lado, vemos la escultura ecuestre de Carlos IV en el centro del patio de la Universidad, mientras que en una esquina y detrás de un enrejado, la silueta de un ídolo prehispánico (Coatlicue, diosa de la tierra y la dualidad vida – muerte). La imagen representa una época crucial para México, en la que se buscaba definir lo mexicano y las imágenes precolombinas fungieron como fundamento ideológico para esta construcción; además, el hallazgo de la diosa Coatlicue puso de manifiesto que las creencias y valores de antaño se mantenían vivos, debido a que algunas personas continuaban rindiendo tributo como si el yugo español nunca hubiera existido, esto propició que se volviera a enterrar la obra, siendo desenterrada algunos años después a petición del alemán Alejandro Von Humboldt.

El Lote 125, «Descripción Histórica y Cronológica de las Dos Piedras, que con Ocasión del Nuevo Empedrado que se está Formando en la Plaza Principal de México, se Hallaron en ella el Año de 1790», narra a detalle la significación simbólica de este monumento ancestral, de igual manera explica el sistema de los Calendarios de los pueblos conquistados; lo que le valió a su autor, Antonio León y Gama, convertirse en uno de los primeros en demostrar el grado de avance de los pueblos precolombinos, cambiando la idea y actitud con respecto a éstos.

A casi dos siglos de distancia de estos hechos, los estudios antropológicos y el rescate cultural de las producciones artísticas tanto extranjeras como nacionales, nos permiten seguir desentramando el significado de una nación multicultural, resultado de valiosas investigaciones como las del Ing. Roberto L. Mayer.

Subasta martes 23 de junio del 2020 | 5:00 p.m. | subasta a puerta cerrada | ofertas en ausencia, fija o al teléfono, favor de enviar un correo electrónico a ofertasenausencia@mortonsubastas.com indicando el lote de su interés | Catálogo digital | Participa en línea

Charla virtual con el Taller La Trampa Gráfica Contemporánea

Martha Muñoz, especialista del Departamento de Obra Gráfica y Fotografía hablará este viernes 19 de junio a partir de las 5:00 p.m. por facebook live con los coordinadores Ernesto Alva y Rubén Morales, en torno a la producción de gráfica contemporánea en el marco de la Subasta de Obra Gráfica y Fotografía

Subasta jueves 25 de junio | 6:00 p.m. | Ofertas en ausencia, al teléfono o fija, favor de enviar un correo electrónico a ofertasenausencia@mortonsubastas.com indicando el lote de su interés | Participa en línea | catálogo digital

Subasta en línea por tiempo determinado de Libros de la Colección del Ing. Don Lorenzo Zambrano

Si eres amante de los libros y la buena lectura esta subasta es para ti. Descubre lo fácil que es adquirir uno de los 251 libros de la impresionante Colección del Ingeniero Don Lorenzo Zambrano desde donde estés.  Da clic  y participa en línea en esta gran subasta.

Subasta disponible en línea hasta el 20 de junio del 2020 | Catálogo digital 

Iniciativa de causa social en apoyo a la Casa del Actor en la Subasta de Oportunidades 1045

La actriz Diana Bracho pondrá en subasta  los artículos personales más significativos de su trayectoria profesional  y la de su padre, Julio Bracho famoso director de la época del Cine de Oro Mexicano en apoyo a la Casa del Actor  en nuestra  #Subasta de #Oportunidades #Online 1045.

Asimismo, los invitamos a participar en el facebook live de este martes 16 de junio a partir de las 6:00 p.m.  donde platicaremos con el actor Jorge Ortíz de Pinedo sobre los lotes que pondremos a su disposición de esta iniciativa de causa social en el marco de la #Subasta de #Oportunidades #Online 1045.

¿Tienes alguna duda?: