Historias de un Coleccionista

Por Luis C. López Morton Z.
Pompeya: La exhibición

“Si tienes un jardín y una biblioteca tienes todo lo que necesitas» Marco Tulio Cicerón

En el otoño del 79 d. C. los habitantes de Pompeya se despertaron con una fina lluvia de cenizas, además de cientos de piedras pómez de varios kilos de peso que al volar provocarían la muerte a diestra y siniestra, sin miramientos por edad o condición. Por si fuera poco, el olor a azufre era insoportable y sus vapores se colaban por las ventanas, los tejados crujían y se vencían por el peso de los materiales magmáticos. Este era el colofón de los temblores de tierra que se sentían desde hacía una semana en las balnearias de Campania (Pompeya, Herculano y Estabia). Durante la tarde el volcán vomitaba lava incandescente que, para la noche, formaba ríos de fuego que desembocaban al mar. La furia del Vesubio duró un par de días, suficientes para modificar por siempre el paisaje; las emanaciones volcánicas serían transportadas por el viento hasta el norte de África y el Medio Oriente.

Esta es la experiencia que el Museo de Ciencias Naturales de Houston ofrece con la magna exposición Pompeii: The Exhibition (Pompeya: La exhibición), abierta desde el 13 de febrero hasta el 6 de septiembre. El recorrido con boleto pagado (30 dólares) y durante horario determinado muestra la vida de Pompeya antes y después de la erupción del Vesubio el 24 de agosto del 79 d. C. Los bienes culturales mostrados provienen del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, 150 piezas que incluyen una decena de artefactos nunca antes expuestos en Estados Unidos; entre ellos un casco de gladiador, un bronce de Apolo con una cítara, varias notables pinturas al fresco, incluyendo una de Dionisio y su padre adoptivo Sileno, fechadas entre el 50 y el 79 de nuestra era.

Se inicia con la proyección de un video reconstructivo de la vida cotidiana pompeyana, al terminar se abren dos puertas de madera dejando entrar a la casa de una familia acomodada construida alrededor de un patio y jardín. Se ingresa por el Vestibulum hasta un Atrium, donde el propietario recibía a sus invitados. Las habitaciones (Cubiculum) se distribuyen alrededor del atrio. La residencia (Domus) combinaba espacios privados familiares y públicos en los que el dueño despachaba sus asuntos y negocios. Las construcciones solían disponer de un despacho o estudio llamado Tablinum. Los romanos, amantes del lujo como pocos en la antigüedad, ostentaban su estatus con frescos que engalanaban las paredes del patio central para impresionar a los huéspedes; también se instalaban esculturas y mobiliario. Estas eran las condiciones de vida de la minoría gobernante; la mayoría, pobres. No todos los residentes de Pompeya eran ricos;  muchos eran humildes que vivían en alojamientos modestos.

La prosperidad de Pompeya derivaba de los negocios, considerando el ocio, según explica Pedro García Martín, catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Madrid. La actividad económica se sustentaba en un puerto donde atracaban barcos atiborrados de mercancías y materias primas. Desde sus tinglados eran redistribuidas hacia Roma por el norte y hacia el mezzogiorno por la Vía Apia, la ruta que articulaba la capital imperial con el sureste de la península itálica.

La muestra está llena de frescos, mosaicos, cascos de gladiadores, lámparas, bártulos, instrumentos y piezas utilitarias, incluyendo instrumental médico, que evidencian el altísimo grado de desarrollo que alcanzó esta civilización, más cercana a la nuestra de lo que imaginamos, al grado que suele olvidársenos que se trata de vestigios del siglo primero de nuestra era. La preservación y el restauro de estos artefactos descubiertos por los arqueólogos apuntan a una ciudad moderna, con oferta gastronómica, cultural y de bellas artes, quedan los testimonios incluso de graffiti. La oferta de espectáculos y diversiones incluía teatros, palestras, termas y lupanares que tanto escándalo suscitaron entre los bien pensantes por sus excepcionales decorados eróticos. Dentro de la exhibición hay un espacio dedicado precisamente a uno de estos burdeles con un video explicativo de su funcionamiento.

Se pasa a otra sala con un video en 4D en el que se observa a lo lejos el Monte Vesubio, en primer plano un conjunto de azoteas mostrando la destrucción que iniciara a la una de la madrugada con la caída de cenizas, monitoreando su ruina hasta el día siguiente cuando se desploma y queda sepultada por la lava. Hora tras hora se aprecia la destrucción de tan magnífica urbe de litoral, con efectos visuales y de sonido tan verosímiles que imbuyen el terror sufrido por aquellas víctimas. 

Al terminar la proyección aparece una estancia con cuerpos calcinados y un perro con todo y collar, algunos recuperados por Giuseppe Fiorelli en 1860 cuando se le ocurrió rellenar con yeso los huecos provocados por la erupción consiguiendo emergiesen figuras de bulto, auténticos moldes, fosilizadas en las más variadas posturas. Por los gestos de pánico patentes en los restos sabemos que la hecatombe los tomó de improviso, provocándoles la muerte por asfixia dado el calor extremo y los gases nocivos que los paralizarían en el tiempo.

El descubrimiento de los vestigios de Pompeya fue hecho por el arquitecto suizo Doménico Fontana (1543-1607) en el siglo XVI al emprender unas obras hidráulicas para desviar el curso del Sarno, encontrando por casualidad restos de la mítica ciudad, pero tendrían que transcurrir 150 años para que el español Roque Joaquín de Alcubierre (1702-1780), buscador de esculturas y objetos artísticos para la Corona española de los borbones diera con los yacimientos arqueológicos mientras trabajaba en el Palacio Real de Portici. Posteriormente, Carlos VII de Nápoles que llegaría a ser conocido como Carlos III al alcanzar el trono ibérico continuó alentando la investigación y la exploración en toda la región. 

Los trabajos continúan hasta la fecha. El último hallazgo de gran resonancia tuvo lugar en el mes de enero del año en curso: ni más ni menos que un fantástico carro ceremonial de cuatro ruedas, Pilentum, desenterrado en casi perfectas condiciones de las ruinas de Civita Giuliana, villa romana suburbana al noroeste de Pompeya. Es el primero en su tipo que se descubre en Italia. Posee componentes metálicos con hermosas decoraciones de bronce y estaño, una decoración floral casi intacta con un número de medallones que embellecen el vehículo en su parte trasera, representando a Eros y a parejas en escenas sexuales. Algunos especialistas apuntan que pudiera tratarse de un vehículo nupcial, pues estos transportes eran utilizados por sacerdotisas y mujeres nobles.

Pompeya además de ser una de las zonas arqueológicas más importantes a nivel mundial, es un destino turístico de los más populares en Italia, al igual que uno de los lugares que siguen siendo visitados por saqueadores para extraer sus tesoros, se estima que la fuerza del Monte Vesubio que sepultó a la ciudad romana fue 100 mil veces más poderosa que las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial. Restan todavía cerca de 20 hectáreas por excavarse por lo que podemos esperar emerjan tesoros y sorpresas de esta ciudad cosmopolita de hace más de 2 mil años.

¿Por qué los vinos Pingus son de los más cotizados?

Peter Sisseck es el fundador y alma máter de Dominio de Pingus quien ha revolucionado la manera de hacer vino. Sisseck llegó en 1990 casi por casualidad para pasar un par de meses antes de irse a trabajar a California pero nunca se fue.

Al año salen al mercado menos de un millón de botellas, una cantidad que no supone ni siquiera un 1 % de todo el vino que se produce bajo la Denominación de Origen Ribera del Duero. Por otro lado, sus vinos son los más cotizados de la zona sin importar su elevado precio. Por ser un viñedo de poca extensión, la cantidad de vino que se produce es escasa –entre 6,000 y 8,000 botellas– lo que ayuda a mantener un precio elevado.

En nuestra próxima Subasta de Vinos de Colección, Uso Diario y Destilados ponemos a su disposición este espectacular vino catalogado con el número 49 que no puede dejar pasar.

Subasta con aforo máximo de 10 personas, con un subastador conduciéndola | Monte Athos 179, Lomas de Chapultepec | Jueves 18 de marzo | 5:00 p.m. | Catálogo digital | Participe por ofertas telefónicas o en ausencia, envíe un correo electrónico indicando el lote de su interés a: ofertasenausencia@mortonsubastas.com | Tel: (55) 5283 3140 | Participe en línea a través de las plataformas Bidsquare y la app de Morton Subastas | Si tiene alguna duda con su registro en línea, envíe un correo electrónico a web@mortonsubastas.com

Vocabularios, diccionarios y catecismos: la permanencia de las lenguas indígenas

El encuentro entre el viejo y el nuevo mundo tuvo sus expresiones más drásticas en el ámbito militar y  político, pero a la par de la conquista de la tierra y sus riquezas, también se llevaba a cabo la cristianización de la población. Durante este proceso, el primer problema con el que se encontraron los primeros evangelizadores fue la comunicación; pese a que en un inicio, un sector de los mismos creían que lo primordial era que los indígenas hablaran castellano, la mayoría optó por la opción de hacerse entender en lengua indígena, de tal forma que la capital de la Nueva España se convirtió en el lugar donde comenzaron a realizarse las primeras vocabularios y diccionarios en lengua náhuatl. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de la gran cantidad de lenguajes y su disparidad lingüística, por lo que la elaboración de este tipo de textos se extendió a lo largo del virreinato.

En 1526 desembarcaron 12 frailes dominicos en el puerto de San Juan de Ulúa, sin embargo, sólo tres llegaron a la capital de la Nueva España pues algunos murieron y otros enfermaron; durante dos años los dominicos sobrevivientes no llevaron a cabo ninguna labor evangelizadora debido a que eran muy pocos. Fue hasta el arribo de otros 24 frailes cuando se instalaron en Chimalhuacán, Chalco y Coyoacán, en donde tenían que aprender la lengua y comenzar la evangelización; desde estos lugares iniciaron su misión dirigida a los territorios que nombraron como la “nación mixteca” y la “nación zapoteca”.

De acuerdo a la investigadora Alejandra González Leyva, a partir del año 1529 los dominicos aprendieron las lenguas por el contacto que tuvieron con los indígenas y sobre todo con los niños, gracias al sistema de equivalencias que permitía dar el nombre de un objeto en español y del correspondiente en las lenguas nativas. Los primeros vocabularios y doctrinas los escribieron a mano y los aprendieron de memoria; luego los rotaron entre sus hermanos de orden que se fueron sumando a la misión. Con la llegada de la imprenta en 1539, los vocabularios, doctrinas, catecismos, cartillas se imprimieron y se distribuyeron entre los frailes de los centros de estudios generales y menores, y por supuesto que sirvieron a las generaciones posteriores de predicadores, quienes con el paso de los años iban enriqueciendo estas obras.

Los vocabularios y catecismos en lengua mixteca y zapoteca, hechos por los miembros de la orden de hermanos predicadores, se siguieron imprimiendo durante el siglo XIX, tal como sucedió con la obra de Antonio de los Reyes, “Arte en Lengua Mixteca” (lote 215), publicada por primera vez en 1593 y que tuvo su segunda edición en 1889, y la “Gramática de las Lenguas Zapoteca – Serrana y Zapoteca del Valle” (lote 211), de Fray Gaspar de los Reyes, quien terminó su obra en los primeros años del siglo XVIII aunque fue publicada a finales del siglo XIX.

Por orden de Francisco de Borja, tercer general de la Compañía de Jesús, 15 religiosos viajaron a la Nueva España con el objetivo de difundir la palabra de Dios. Como los otros miembros de las diferentes órdenes religiosas, los jesuitas se instalaron en la capital y fundaron un Colegio Seminario; a finales del siglo XVI, se establecieron en Pátzcuaro, Oaxaca, Puebla, Valladolid (actual Morelia), Zacatecas y Guadalajara, y desde estos últimos lugares iniciaron misiones en el norte de la Nueva España, que también era el lugar menos conocido por las autoridades españolas.

En 1614 los miembros de la Compañía de Jesús establecen la Misión de Santa María en Camoa en Sonora, en territorio de los mayos; tres años después, comienzan a establecer misiones en territorio de los yaquis. Siguiendo la misma dinámica, los jesuitas elaboraron un vocabulario para poder comunicarse y evangelizar a los indígenas de la región, un ejemplo es el “Arte de la lengua Cahita, por un Padre de la Compañía de Jesús” (lote 213), atribuido al padre Juan B. de Velasco y editado por el historiador Eustaquio Buelna en 1890.

A inicios del siglo XIX, a pesar del predominio del idioma español por parte de las autoridades, en las zonas rurales de todo el territorio novohispano prevalecía el uso de las múltiples lenguas indígenas, por lo que las obras escritas por religiosos fueron de gran ayuda para que los miembros de la iglesia siguieran con su labor espiritual. Por lo general, los catecismos estaban compuestos como una serie de preguntas y respuestas, con el objetivo de facilitar su uso; el lote 217 es una clara muestra de lo anterior: son dos catecismo que lograron adaptarse a la lengua mexicana moderna, es decir, el náhuatl que se habló a inicios del siglo XIX.

Aunque el objetivo principal de los evangelizadores que elaboraron las obras antes mencionadas era puramente religioso, gracias a su labor las principales lenguas indígenas de la Nueva España (náhuatl, otomí, purépecha, zapoteca, mixteca, maya, etc.) fueron objeto de profundos análisis gramaticales y léxicos, por lo que se puede hablar de una verdadera floresta de trabajos lingüísticos y filológicos. La Nueva España fue un territorio pluriétnico, plurilingüe y multirracial. La lengua castellana, aunque considerada como la principal del país, estaba lejos de tener el estatus de lengua oficial y mayoritaria, a pesar de las frecuentes disposiciones que llegaban de los monarcas españoles para difundirla o imponerla entre la numerosísima población no hispanohablante. La cantidad de idiomas aborígenes hablados en estos vastos dominios era como para evocar constantemente el célebre suceso de la torre de Babel, como de hecho con frecuencia lo rememoran los cronistas, historiadores y gramáticos de esta época cuando aludían a esa realidad.

Lo invitamos a consultar el catálogo de nuestra Subasta de Libros Antiguos y Contemporáneos, en el que podrá encontrar estos títulos y ediciones para renovar su acervo.

Subasta con aforo máximo de 10 personas, con un subastador conduciéndola | Cerro de Mayka 115, Lomas de Chapultepec | Martes 23 de marzo | 5:00 p.m. | Catálogo digital | Participe por ofertas telefónicas o en ausencia, envíe un correo electrónico indicando el lote de su interés a: ofertasenausencia@mortonsubastas.com | Tel: (55) 5283 3140 | Participe en línea a través de las plataformas Bidsquare y la app de Morton Subastas | Si tiene alguna duda con su registro en línea, envíe un correo electrónico a web@mortonsubastas.com

Rolex GMT-Master «Dial de araña»

Este GMT-Master, con referencia 16750, tiene un hermoso estallido en su esfera. La razón detrás de esta imperfección deseada es que Rolex no había acabado perfectamente la laca de la esfera, ya que la marca pasó por un período experimental durante los años 80´s.

La marca experimentó con nuevos materiales, en la que comenzó a usar movimientos avanzados e hizo pequeños ajustes en sus diseños para dar a sus relojes un toque de lujo. Uno de esos ajustes fue el cambio de diales de mate a brillantes en todos los modelos deportivos de la marca y al hacerlo, Rolex creó sin querer el dial de araña.

Rolex no había perfeccionado el acabado de laca que se aplica a la superficie negra de la esfera y con el tiempo algunos ejemplares comenzaron a experimentar grietas que se asemejaban a una telaraña, como lo denominan algunos coleccionistas. Hoy en día estos diales de araña son un espectáculo para ver cuando la luz los atrapa en el ángulo correcto, por lo tanto, son relojes considerados coleccionables.

En nuestra próxima Subasta de Primavera de Joyería y Relojes, podrá ofertar por este clásico reloj, catalogado con el número 186. Para más información de la pieza, por favor envíe un correo electrónico a Alejandra Rojas, arojas@mortonsubastas.com

Subasta con aforo máximo de 10 personas, con un subastador conduciéndola | Monte Athos 179, Lomas de Chapultepec | Miércoles 24 de marzo | 5:00 p.m. | Catálogo digital | Participe por ofertas telefónicas o en ausencia, envíe un correo electrónico indicando el lote de su interés a: ofertasenausencia@mortonsubastas.com | Tel: (55) 5283 3140 | Participe en línea a través de las plataformas Bidsquare y la app de Morton Subastas | Si tiene alguna duda con su registro en línea, envíe un correo electrónico a web@mortonsubastas.com

El roble, una de las maderas preciosas

El roble es una de las maderas más utilizadas en muebles y suelos del mundo. A menudo se encuentra en muebles de estilo tradicional y artesanal. También es la madera elegida por los Amish, así como por los famosos diseñadores de muebles Gustav Stickley y Frank Lloyd Wright, entre otros. El roble es muy duradero y fácil de trabajar.

La madera de roble viene en varios tonos pero su patrón de vetas es bastante único, lo que la convierte en una de las especies más fáciles de reconocer. Tiene una larga historia de uso en el hogar que se remonta al siglo XVII y sigue siendo popular en la actualidad. Si bien esto lo convierte en un pilar del diseño tradicional, su versatilidad significa que también puede hacer que una pieza moderna cobre vida.

Una de las razones por las que el roble puede adoptar tantas apariencias diferentes es que no existe un solo tipo de roble. En realidad hay más de 60 variedades que crecen solo en los Estados Unidos. Cuando se trata de la fabricación de muebles y otros usos en el hogar, las especies más comunes son el roble rojo y el blanco. Ambas son opciones asombrosas y funcionan bien en hogares ocupados debido a su durabilidad.

Un trozo de madera de roble natural puede adquirir prácticamente cualquier tono, desde el beige claro hasta el marrón y el rojo. Si bien el roble blanco tiende a verse más beige a marrón y el roble rojo se ve más rosado, no siempre es fácil distinguir entre los distintos tipos de roble basándose únicamente en el color. Además, el mismo roble puede tener diferentes colores en todas partes y tanto el roble rojo como el blanco se tiñen bien, lo que significa que una pieza puede verse tan oscura como el nogal o incluso iluminar toda una habitación cuando se tiñe con un tono vibrante.

La mayoría de los árboles muestran un cambio de color significativo entre el duramen (la parte más interna del árbol) y la albura (la capa más cercana a la corteza que transporta los nutrientes del árbol). También verá esto en el roble, ya que la albura suele ser un poco más clara, aunque no siempre es así. A veces, el duramen y la albura se mezclan a la perfección en un roble.

También notará que las piezas de roble cambiarán un poco de color a medida que pasan los años y el roble blanco tiende a adquirir un tono ámbar.

La madera de roble es apreciada en la fabricación de muebles, así como en pisos y gabinetes debido a su durabilidad, facilidad de trabajo y belleza natural. El roble blanco tiene cierta resistencia al agua, por lo que históricamente ha sido la elección para fabricar cosas como barriles de vino y botes. Los licores envejecidos en barrica a menudo se envejecen en barricas de roble.

El roble tiene un patrón de vetas bastante único, por lo que alguien familiarizado con las especies de madera puede reconocer el roble con bastante facilidad. Sin embargo, dependiendo de la molienda, la especie y el árbol, puede ser engañoso y, a veces, confundirse con fresno u otras maderas, especialmente si se ha teñido.

Muy pronto podrá consultar el catálogo digital de nuestra próxima Subasta de Mobiliario Francés que se llevará a cabo el jueves 25 de marzo a partir de las 5:00 p.m. en la que pondremos a su disposición piezas elaboradas en esta fina madera.

Para más información, por favor envíe un correo electrónico a:
Alejandro Sánchez Toledano
aasanchez@mortonsubastas.com

Gemas Preciosas y Semipreciosas

Las gemas por sus factores de dureza, escasez y belleza, han atraído al ser humano desde la prehistoria hasta la actualidad. La necesidad de conseguir utensilios y herramientas, obligó al hombre a utilizar materiales como las piedras, madera, rocas, conchas mármol, plumas y huesos.

Posteriormente comenzó a buscar debajo de la superficie de la tierra y en los lechos de los ríos las piedras más escasas, eligiendo las de mayor dureza como la obsidiana para fabricar herramientas capaces de cortar otros materiales, separando los ejemplares que, por su tamaño, belleza, pureza, color, brillo o rareza, pudieran ser usados como ornamento personal, fabricando amuletos o simples adornos, con fines estéticos, rituales o religiosos y así poder diferenciarse de sus semejantes y marcar la pertenencia a un grupo determinado o manifestar el ejercicio de una función relevante dentro de su entorno.

Con la llegada de la Edad de los Metales, el hombre empieza a trabajar otros materiales como el bronce y el hierro y da paso a la creación de las joyas para formar parte de la cultura como elemento decorativo y signo de distinción entre clases.

Gracias a esta evolución, aparecieron distintas civilizaciones como los griegos y los egipcios que utilizaban el oro, la plata y el bronce junto con piedras preciosas, principalmente para ornamentar.

En la actualidad, las piedras o gemas se clasifican en preciosas y semipreciosas.

Las gemas preciosas son: diamante, esmeralda, rubí y zafiro.

Las gemas semipreciosas son: turquesa, topacio, ópalo, lapislázuli, cuarzo, malaquita, aguamarina y peridoto entro otras.

Muy pronto podrá consultar el catálogo digital de la Subasta de Gemas sin montar en línea de tiempo determinado, que se llevará a cabo del 17 al 27 de marzo, en la que ponemos a su disposición una gran variedad de piedras preciosas y semipreciosas.

Fábrica de Porcelana Fina Mexicana

Somos la primera fábrica de porcelana fina mexicana hecha y decorada a mano en la Ciudad de México. Desarrollamos piezas escultóricas originales y piezas basadas en monumentos, artículos y personajes de la historia de México en una versión libre y exclusiva. Todas nuestras piezas son de edición limitada, seriadas y con autorización del INAH.

Son piezas diseñadas para su venta en museos y tiendas especializadas, y también pueden ser adquiridas en línea a través de la tienda en línea de Morton Porcelana.

Lo invitamos a conocer nuestra página web y a conocer nuestras piezas.

Para mayores informes, contacte a:
Ariadne Orozco
aorozco@mortonsubastas.com

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